Quiénes somos
Un lugar sereno y celestial para las familias que extrañan a su bebé o que todavía esperan tener uno.

Hola, soy Audra Kopp, fundadora de Blessedly Held
Mikey es mi esposo y mi mejor amigo. Fuimos novios cinco años y nos casamos el 28 de marzo de 2021.

Los dos somos cristianos y creemos en Jesús como nuestro Señor y Salvador, y Él nos ha sostenido en cada etapa de esta historia.
Un camino más difícil de lo que esperábamos
Antes de casarnos ya sabía que tenía SOP, así que sabía que tener un bebé quizá no sería fácil. El SOP (síndrome de ovario poliquístico) es un trastorno hormonal común que puede hacer que la ovulación sea irregular, y eso a menudo hace más difícil quedar embarazada. Aun así, empezamos a intentarlo justo después de la boda, llenos de esperanza.
Esa esperanza nos llevó a médicos de fertilidad, inyecciones diarias e inseminaciones (IIU). Cada tratamiento costaba más de lo que teníamos, y la deuda de nuestras tarjetas de crédito no dejaba de crecer. Más de una vez tuvimos que parar y esperar, no porque nuestro corazón estuviera listo para hacer una pausa, sino porque nuestra cuenta de banco ya no daba para más.
Al mismo tiempo, le pedíamos a la empresa donde trabajábamos entonces que ofreciera algún tipo de apoyo para la infertilidad. Fue una lucha de muchas lágrimas y de casi tres años y medio. Los beneficios por fin se aprobaron justo después de que perdimos a nuestro bebé. Nosotros nunca pudimos usarlos, pero saber que ahora ayudan a otras familias le da un propósito a ese dolor.
Nuestro bebé en el cielo
El 4 de marzo de 2024 perdimos a nuestro bebé durante el embarazo. El mundo siguió su curso, pero el nuestro se detuvo. Después llegaron la depresión y la soledad, y hubo días en que sentí que nadie podía entender el vacío en mi corazón.
Los días difíciles
El duelo no sigue un calendario. Las fiestas han sido difíciles, y los aniversarios también. Nuestro bebé debía nacer cerca de las fiestas, así que me pesaba mucho en el corazón en una temporada en la que todos esperaban vernos alegres.
El duelo también trajo detonantes. Cada persona tiene los suyos, y uno de los míos era que me tomaran fotos. A la gente a nuestro alrededor le costaba entenderlo.
En el camino hemos sentido enojo, duelo, tristeza y confusión. A veces incluso nos hemos preguntado quiénes somos ahora. Hemos tenido que atravesar cada uno de esos sentimientos, uno a la vez. Todavía hay días difíciles, pero seguimos adelante, confiando en el Señor.
Por qué existe Blessedly Held
Empecé Blessedly Held para que ninguna familia tenga que recorrer este camino en soledad. Es un lugar de comunidad, de regalos tiernos de parte de quienes te aman, y del Cielo del Recuerdo, donde cada bebé puede brillar. También es un lugar para encontrar respuestas y la sabiduría de otras personas que de verdad entienden.
Compartimos ideas y consejos para la familia y las amistades que quieren apoyar a alguien que está de duelo. Sabemos que tienes un gran corazón y buenas intenciones, y queremos ayudarte a amar a esa persona de la manera que más lo necesita.
Mujeres de la Biblia que esperaron
Cuando me sentí olvidada, encontré consuelo en las mujeres de las Escrituras que recorrieron este camino antes que yo. En su época, no poder tener hijos muchas veces traía vergüenza y murmuraciones. Su dolor era real, su espera fue larga, y Dios vio cada lágrima.
- Sara esperó durante décadas. Cuando Dios le prometió un hijo en su vejez, se rio, porque parecía imposible. Luego Dios le dio a Isaac. (Génesis 21:1-2)
- Rebeca no pudo concebir durante veinte años. Su esposo Isaac oró por ella, y el Señor respondió con gemelos. (Génesis 25:21)
- Raquel vio a su hermana tener un hijo tras otro mientras ella esperaba, y clamó con angustia. Luego las Escrituras dicen: «Dios se acordó de Raquel», y tuvo a José. (Génesis 30:22, NVI)
- Ana sufrió burlas durante años y lloró tanto en el templo que el sacerdote pensó que estaba ebria. Derramó su alma ante Dios y después dijo: «Este es el niño que yo pedí al Señor». (1 Samuel 1:27, NVI)
- Elisabet ya era mayor y la habían llamado estéril casi toda su vida. Dios escuchó su oración, y llegó a ser la madre de Juan el Bautista. (Lucas 1:13)
Sus historias me recuerdan que la espera no es señal de que Dios nos haya olvidado. Él estuvo cerca de ellas en su tristeza, y está cerca de nosotros en la nuestra.

Seguimos con esperanza
Hoy, Mikey y yo seguimos intentándolo y orando por nuestro bebé arcoíris, y estamos muy agradecidos por nuestro bebé en el cielo. Estés donde estés en tu camino, ya sea esperando, de duelo o ambas cosas, me alegra mucho que estés aquí. Te vemos, te amamos y te sostenemos con amor.
Con amor,
Audra
Blessedly Held nació de una historia que todavía se está escribiendo.
Sigo caminando con la infertilidad. Tengo SOP. Han pasado casi 6 años. Sigo contando, y sigo esperando.
- 📅 casi 6 años
- 🕊️ 1 pérdida de embarazo
- 🌱 3 inseminaciones (IIU)
- 🤍 41 ultrasonidos
Si tú también estás contando, no caminas en soledad. Nuestra esperanza es sencilla: que cada familia que llegue aquí se sienta sostenida por Jesús.
Lo que somos
Blessedly Held es una marca tierna y llena de fe para las familias que perdieron a su bebé durante el embarazo, al nacer o después de nacer, y para quienes están pasando por la infertilidad.
Productos Heavenly
Camisetas y recuerdos con los títulos Heavenly: Heavenly Mama, Daddy, Grandma y Grandpa. Maneras tiernas de decir «Mi bebé importa».
Ver la tiendaLa Palabra en nuestras páginas
La Palabra de Dios recorre nuestras páginas: paz, consuelo y la promesa de que Él nunca te deja. Está bien que duela. Está bien preguntar: «¿Hasta cuándo?».
Recursos
Grupos de fe y de apoyo confiables, canciones, radio cristiana y maneras tiernas de sobrellevar el duelo. Ayuda para mamás, papás, abuelas y abuelos.
Ver recursosApoyo en comunidad
Guías para la familia y las amistades, para iglesias y para el personal de consejería, las doulas, las clínicas y los hospitales que acompañan a las familias en duelo. En comunidad, nadie vive el duelo en soledad.
Para iglesiasAlégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración.